Reflexiones sobre cambios de Multifondos

pensione signage near brown concrete building

Últimamente ha habido mucha discusión sobre los movimientos de los fondos de pensiones y las recomendaciones de servicios de asesoría previsional. Sobre ello, es  importante precisar algunos aspectos. 

Lo primero y en relación con el origen y fin de los multifondos, ellos fueron creados en una lógica de mediano y largo plazo. Cada multifondo implementa un perfil de riesgo, esto es una combinación de la edad del individuo y su tolerancia al riesgo. Dado este horizonte, hay un porcentaje de instrumentos financieros en los portafolios de inversión que están en activos poco líquidos. Estos activos ayudan a mejorar la rentabilidad de largo plazo pero son muy difíciles de vender (especialmente activos locales) cuando hay movimientos en masa. Dado que las AFP son un actor relevante en el sistema financiero chileno(aproximadamente el 30% de las acciones que se tranzan libremente en el mercado bursátil, Free Float), movimientos coordinados muy grandes como los que ocurren cuando llega una recomendación de Felices y Forrados pueden causar que entre el 20 y 25% de los fondos se tengan que re-asignar en una semana. Esto produce presión en los precios y distorsiones en los mercados financieros locales (Da et al., 2018; Cuevas et al., 2020). En consecuencia, las AFP deben reducir sus posiciones en papeles menos líquidos, reemplazándolos por instrumentos fáciles de liquidar con menor nivel de rentabilidad esperada.Esto, obviamente no es óptimo y tiene un impacto en las carteras de los ahorrantes en el largo plazo.

 

En segundo lugar, debe analizarse si efectivamente desde el punto de vista de un cotizante particular, es mejor estar haciendo cambios activos en las estrategias de inversión frente a mayor o menor incertidumbre. Podría darse que los cambios perjudiquen al sistema, pero sean positivos para el subconjunto de personas que deciden cambiar de fondo activamente. La literatura muestra que la mayoría de los inversionistas que siguen los consejos de cambios de multifondo habrían ganado más si se hubieran quedado en sus carteras originales (la diferencia es de entre 1.4% y 1.9% al año). Esto, es consistente con la evidencia para fondos mutuos en cuanto a que es muy difícil predecir al mercado y las veces que los inversionistas le ganan a este no se puede saber si fue por suerte o por habilidad (Fama & French, 2010). En consecuencia, los expertos recomiendan mantenerse en el portafolio de inversiones que sea más afín al perfil de riesgo del inversionista y no moverse hasta que la tolerancia al riesgo del individuo cambie producto del aumento de edad.  

 

Entercer lugar, y desde una perspectiva más filosófica, cabe referirse a la libertad de elección. La libertad de elegir y cambiar activamente la estrategia de los fondos de pensiones es legítima, pero hay que ponerlo en la balanza no sólo con el daño patrimonial a las pensiones de quienes siguen y quienes no siguen consejos de manada, sino también con el analfabetismo financiero que tiene Chile y lo peligroso que puede ser en el largo plazo que los inversionistas hagan movimientos en sus ahorros sin razones de fondo. Sumemos en la ecuación a asesores previsionales que no están obligados a transparentar su track-record ni a tener un rol fiduciario con sus clientes. Todo esto hace que pensar que este exceso de flexibilidad tenga un costo que si bien puede a simple vista parecer pequeño, en el largo plazo puede ser extremadamente dañino en las pensiones de los chilenos. El problema es que lo terminaremos pagando todos si no se hace nada, pues obligará a las AFP a tomar posiciones más líquidas o simplemente caja provocando una pérdida de retorno irrecuperable.

 

Como podemos ver, este es un problema de muchas capas, que van desde la eficiencia,tesis de inversión, hasta discusiones filosóficas sobre la libertad de elección. Dada la discusión sobre limitar la frecuencia en los cambios de fondos, sería bueno abrir la discusión y ver si los multifondos, como están determinados hacen sentido. Puede ser el momento de darle más libertad a las administradoras y a los inversionistas y establecer una mayor cantidad deformas de invertir. En este marco, debemos reflexionar sobre el rol del Estado,pues las consecuencias en el ciclo de vida de las personas por malas decisiones de inversión pueden ser catastróficas. Sin ir más lejos, una pérdida sostenida de un 1.5% anual durante 40 años significa, todo lo demás constante, una disminución de un 35% en los ahorros totales de un individuo y de la pensión auto financiada. 

Esta columna fue publicada originalmente en El mercurio inversiones[LINK] el 10–06–2020

Descargar informe PDF
Damian Gelerstein · Junio 10, 2020 · 2 min read