Niveles de incertidumbre en el mercado financiero

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El estado natural delas cosas y del mundo financiero en particular es la incertidumbre, pero hoy ésta es bastante más alta que en periodos normales. Hay una serie de dudas que tenemos sobre cómo se desenvolverá la crisis en los próximos meses y años. Pero vale la pena destacar que este nivel de incertidumbre es considerablemente menor que hace tan solo un mes.

Durante marzo el mercado financiero tuvo el que probablemente será considerado el mes más extremo en su historia hasta la fecha. La volatilidad implícita del S&P llegó a 80%, lo que más menos significa que caídas y subidas de 8% diarias son esperables y que la volatilidad de un día es equivalente a la de dos meses normales.  De hecho, tuvimos dos de los peores y dos de los mejores días en la historia de la bolsa americana. Este nivel de riesgo no sólo afectó a las acciones y los bonos basura, la renta fijade mejor clasificación de riesgo llegó a registrar pérdidas de 10% en sólo tres días.  

Lo anterior fue reflejo de un mundo que no sabía a qué atenerse. La evolución de la pandemia en Italia y España, así como segundas olas de contagio en algunos lugares de Asiaempañaron las esperanzas de una rápida recuperación de la economía. Los apretones de liquidez apuntaban a un potencial colapso de la cadena de pagos en el mundo. Pero por sobre todo lo anterior, existía la duda de cómo sería el actuar de política, la humanidad tiene una larga historia donde la política económica ha llegado tarde o abiertamente se ha equivocado, con decisiones que finalmente han empeorado la situación.

Hoy hay bastantes dudas que se han despejado, la política económica ha mostrado su mejor cara inyectando liquidez con fuerza y, lo que es más sorprendente, con velocidad.Desde el punto de vista de la pandemia hemos visto aplanamiento de las curvasen muchos de los países más fuertemente afectados y hoy ya hay una serie de vacunas y tratamientos en etapas de testeo en humanos con resultados promisorios.

Aun así, la incertidumbre se mantiene. La etapa de normalización de la economía supone el transitar de un modelo basado en cuarentenas a uno similar al de países asiáticos, principalmente enfocados en normas de conducta social y restricciones focalizadas. El éxito de esta estrategia tiene que generar un delicado balance, entre normalizar lo suficiente la economía para evitar el colapso y no arriesgar una nueva escalada en el número de contagios. La mayor cuota de incertidumbre está en que no conocemos la reacción de los consumidores a esta nueva normal y no sabemos lo suficiente sobre la epidemiología del virus como para generar estrategias que minimicen el daño económico.  

Lo que a esta altura no debiera sorprendernos es que el mercado financiero ya refleja toda la incertidumbre que vemos en el mundo real. Los indicadores de volatilidad están en niveles un 50% menor que durante marzo, pero tres veces mayores que en tiempos normales. El escenario base de los analistas es una recuperación en forma de U, con un repunte significativo de la actividad económica sólo para el último trimestre del año, pero con una gran heterogeneidad en las proyecciones.

Donde la incertidumbre es menor y que por cierto determina bastante el desempeño de las bolsas, es en el mediano plazo, donde hay más certeza de que nos recuperaremos, de que la tecnología superará el COVID-19 y de que retomaremos el sostenido progreso económico.  

Esta columna fue publicada originalmente en El mercurio inversiones[LINK] el 23–04–2020

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Gonzalo Reyes · Abril 23, 2020 · 2 min read